La lista de preguntas que aparece a continuación puede ayudarle a descubrir si tiene problemas con su manera de beber.
Debe tener presente que usted es la única persona que puede decir SI tiene o NO a un problema. Aunque otros le hayan dicho que si lo tiene, lo importante es que USTED DECIDA por si mismo.
1- ¿Ha tratado alguna vez de dejar de beber por una semana o más sin haber logrado cumplir el plazo?
2- ¿Le gustaría que con respecto a la bebida, la gente no se metiera en lo que no le importa, dejando de decirle que tiene que hacer?
3- ¿Ha llegado a cambiar de una bebida a otra con la esperanza de que eso le ayudará a no emborracharse?
4- Durante el último año ¿Ha tomado un trago por la mañana?
5- ¿Envidia a la gente que puede beber sin meterse en dificultades?
6- Durante el último año ¿Ha tenido problemas que estén relacionados con la bebida?
7- ¿Ha causado su manera de beber dificultades en el hogar?
8- ¿Ha intentado obtener tragos “adicionales” en una fiesta debido a que no obtuvo los suficientes?
9- ¿Se dice así mismo que puede dejar de beber en el momento que quisiera, aunque continúe emborrachándose sin tener la intención de hacerlo?
10- ¿Ha faltado algunos días a su trabajo a causa de la bebida?
11- ¿Ha tenido lagunas mentales?
12- ¿Ha llegado a sentir que su vida sería mejor si no bebiera?
Total Sí: 0
Total No: 0
Si su respuesta es Sí a cuatro o más preguntas, existen dificultades serias con su manera de beber, la experiencia de varios millones de A.As. así lo comprueban.
Muchos de nosotros tuvimos que enterarnos de esta verdad por el camino más difícil.
Los que somos miembros de Alcohólicos Anónimos llegamos porque al fin dejamos de intentar controlar nuestra bebida, nos repugnaba admitir que nunca volveríamos a beber sin riesgo. Después oíamos decir a otros miembros de Alcohólicos Anónimos que éramos enfermos. Alcohólicos Anónimos no promete resolver los problemas de su vida, pero podemos mostrarle cómo estamos aprendiendo a vivir sin alcohol “día tras día”. “Nos alejamos de ese primer trago”, ya que si no hay un primero, no habrá borrachera; y cuando nos liberamos del alcohol, encontramos que la vida se vuelve mucho más agradable.