Estas doce preguntas pueden ayudarle a reflexionar sobre su relación con el alcohol. Responda con sinceridad, pensando en su propia experiencia.
No se trata de un diagnóstico médico. Este cuestionario es una herramienta de orientación personal.
La mayor parte de los A.As. nos hicimos toda clase de promesas al igual que a nuestras familias y no pudimos cumplirlas. Luego llegamos a Alcohólicos Anónimos y se nos dijo: «sólo intente no beber hoy, ya que, si hoy no bebe, hoy no podrá emborracharse».
En Alcohólicos Anónimos no le decimos a nadie que debe hacer, hablamos acerca de nuestra propia manera de beber, de los problemas que nos ocasionamos y de cómo dejamos de beber. Sí usted nos necesita, nos gustaría ayudarle.
Nosotros intentamos toda clase de métodos: no tomábamos bebidas fuertes, o sólo cerveza, o no bebíamos cócteles, o solo lo hacíamos los fines de semana, o lo que se nos ocurriera, eso lo intentábamos, pero si bebíamos cualquier cosa con alcohol terminábamos borrachos.
¿Necesita un trago para ponerse en marcha o para dejar de temblar? Es una señal muy segura de que no está bebiendo socialmente.
Muchos nos hemos preguntado a veces por qué no somos como la mayor parte de la gente, que realmente puede tomar o dejar de hacerlo.
¡Sea honesto! Los doctores dicen que si tiene un problema con el alcohol y sigue bebiendo, este empeorará hasta la muerte o terminar en un manicomio durante el resto de la vida, la única esperanza es dejar de beber.
Antes de llegar a Alcohólicos Anónimos decíamos que los causantes de beber eran la gente o los problemas en el hogar, sin darnos cuenta que la bebida empeoraba todo sin resolver nunca ningún problema.
La mayoría acostumbrábamos tomar unos tragos antes de llegar. Si pensábamos que iba a ser una fiesta de “poco ambiente” y si los tragos no se servían con la rapidez suficiente nos íbamos a algún otro lado para conseguir más.
Muchos nos engañábamos al pensar que nos emborrachábamos por que queríamos hacerlo. Después, al permanecer en Alcohólicos Anónimos nos dimos cuenta de que cuando empezábamos a beber no podíamos parar.
Un buen porcentaje de nosotros admitimos que muchas de las veces en que nos “reportábamos enfermos” la verdad era que estábamos crudos o borrachos.
Una laguna mental consiste en horas o días en que estuvimos bebiendo y no podíamos recordar nada. Al estar en Alcohólicos Anónimos nos dimos cuenta de que esta es una señal muy segura de beber alcohólicamente.
Fuimos muchos los que empezamos a beber porque al hacerlo la vida parecía ser mejor, cuando menos, durante un rato. En la época en que llegamos a Alcohólicos Anónimos nos sentíamos atrapados por el alcohol, estábamos bebiendo para vivir y viviendo para beber.
Los que somos miembros de Alcohólicos Anónimos llegamos porque al fin dejamos de intentar controlar nuestra bebida, nos repugnaba admitir que nunca volveríamos a beber sin riesgo. Después oíamos decir a otros miembros de Alcohólicos Anónimos que éramos enfermos. Alcohólicos Anónimos no promete resolver los problemas de su vida, pero podemos mostrarle cómo estamos aprendiendo a vivir sin alcohol “día tras día”. “Nos alejamos de ese primer trago”, ya que si no hay un primero, no habrá borrachera; y cuando nos liberamos del alcohol, encontramos que la vida se vuelve mucho más agradable.
Si estas preguntas le han hecho reflexionar sobre su manera de beber, puede acercarse a un grupo de Alcohólicos Anónimos para conocer más y escuchar las experiencias de sus miembros. No necesita tener todas las respuestas para dar ese primer paso.