Los antecedentes de Alcohólicos Anónimos en Cuba han podido ser reconstruidos gracias a la información recibida desde la Oficina de Servicios Generales de Nueva York, durante el año 2002, en respuesta a la solicitud cubana al respecto y basada fundamentalmente en la información que existe en los Directorios Mundiales de A.A. Los asistentes del Departamento de Archivo de la O.S.G. de Nueva York, deja claro en su información que es prácticamente imposible afirmar cuál fue el primer grupo en cualquier parte del mundo, ya que muchos grupos se reúnen sin notificarlo a la Oficina Central de A.A., y otros, se reunían cuando no existía dicha Oficina Central. De igual forma explican que la notación de un grupo en el Directorio Mundial, sólo representa que el grupo hizo contacto con la O.S.G. en un momento dado, pero es posible que ese grupo existiera desde antes o en el mismo momento que otros ya registrados.
Los antecedentes de las actividades de A.A. en Cuba se registran a partir de febrero de 1947, en que aparece por primera vez, Cuba-Habana-Eddie C en el Directorio Mundial de A.A. Se trataba de Eddie Conn, al parecer radicado en La Habana y afiliado a una Emisora de Radio de esta ciudad (CMOX). En enero de 1947 visitó la Sede de A.A. en Nueva York y solicitó poner en marcha en Cuba el Programa de A.A., por lo que fue inscrito como contacto para Cuba y recibió la acostumbrada carta y surtido de Literatura. Eddie no se quedó largo tiempo en La Habana, pero facilitó el nombre de un Ministro Metodista, Irving Smith como contacto de A.A., quien sin ser miembro se compromete en ayudar y es inscrito en la lista de la Oficina en septiembre de 1947.
En febrero de 1948, el Sr. Smith tiene su primer contacto con un cubano llamado Manuel Antuna, a quien la Sede le había dado su nombre y dirección, pues había hecho contacto interesado en establecer un grupo en la Isla para lo que solicitaba que le fuera enviado cualquier posible candidato o persona interesada. En julio, Roy Dilly, de York, Pennsylvania, visitó Cuba por medio del Sr. Smith, se entrevistó con Manuel y le explicó más detalladamente el programa de A.A.
Los primeros…
Manuel viaja a Nueva York y regresa decidido a establecer un grupo en la Isla. En octubre de 1948 aparece el anuncio en un diario local con la convocatoria para formar un grupo, se publica la dirección postal para correspondencia y el 22 del propio mes se anota en la Sede de Nueva York, la existencia de un grupo en Cuba, aunque, al parecer no llegó a cuajar su funcionamiento estable pues el Sr. Smith que se mantuvo como contacto principal durante un tiempo, en abril de 1949, visita La Habana e informa que Manuel había atravesado dificultades de las que ya se recuperaba y que habían aparecido otros posibles miembros recién llegados: John Fox, Lee Samuel y el Dr. Eschevers. Este pudo ser el primer grupo de A.A. en La Habana, pero a finales de año se va apagando y en agosto de 1950, fue declarado inactivo.
Entre los años 1951 y 1960 aparecen registrados miembros solitarios y grupos en La Habana, Las Villas, Santiago de Cuba y Guantánamo, es una información dispersa e imprecisa que, sin embargo, permite advertir cierta actividad de A.A. en el país, con mayor peso en grupos de habla inglesa, de extranjeros radicados en Cuba y en particular en la Base Naval en Guantánamo. Así se registra un contacto con la Oficina Central desde Las Villas en 1951; para el año 1954 aparece un grupo en La Habana con 8 miembros reportado por Duke D., y una mujer, la Sra. B., en Las Villas como miembro solitario. A lo largo de la década aparecen otros intentos esporádicos, y finalmente en 1960 se consignan en el Directorio Mundial de ese año, 6 grupos y 55 miembros.
En La Habana se registra el Grupo El Pilar, con sede en la Iglesia Católica del Pilar (4 miembros), El Salvador, en la iglesia Católica de igual nombre (6 miembros), el Bill W. que no declara dirección (6 miembros), el San Juan de Letrán que no registra otra información, el Corpus Christi en la Iglesia Católica de Miramar del mismo nombre, como grupo de habla inglesa; el Grupo de la Base Naval, y una mujer, María N. como miembro solitario en Santiago de Cuba.
De esos primeros miembros y grupos no se ha conservado ninguna otra evidencia, lamentablemente en el Directorio Mundial de 1961 se declaran en La Habana, Cuba, 3 grupos todos inactivos. En agosto de ese mismo año, un boletín publicado en el estado de Pennsylvania EE.UU., informa que entre las personas que se relacionaban con ellos estaba la Sra. Josefina G. en La Habana, Cuba, interesada en mantenerse sobria. Así mismo en 1961, en la ciudad de Santa Clara, el líder de la Iglesia Metodista, Manuel Sardiñas y su esposa la Dra. Elina Iglesias, viajan a los Estados Unidos. Sardiñas conoció el artículo de Jack Alexander publicado unos años antes, y por eso ambos logran visitar el grupo Nueva Vida en Fort Landerdale, Florida, participan en algunas juntas y quedan muy impresionados de la recuperación que presentaban los miembros de A.A. Regresan a Cuba con Literatura de A.A. y grandes deseos de iniciar un intento que consideraban era necesario para establecer el programa en la Isla. Sin embargo, en los años inmediatos no se tienen noticias de que sus esfuerzos hayan fructificado. En las décadas de los años 70 y 80, faltan muchos directorios y los que existen solo registran información de la Base Naval en Guantánamo; en el de 1986, además, puede leerse en Cuba, La Habana, a William K. como miembro solitario. En México existe un antecedente, reconstruido a partir de un testimonio grabado por la Central Mexicana, que refiere en la década de 1980 el contacto por correspondencia con Manuel O., un miembro en solitario en La Habana. Según esta fuente, Manuel había conocido el Programa por unos nicaragüenses con los que se relacionó en La Habana, quienes le suministraron algunas direcciones que facilitaron su correspondencia con miembros de Nicaragua, Costa Rica, Uruguay y otros países, lo que le permitió mantenerse en abstinencia desde 1987. A finales del año 1985, Arnaldo A., de la provincia de Las Tunas, se encontraba ingresado en un Hospital en la ciudad de Holguín. Allí conoció a un dominicano que como miembro de A.A. le facilitó Literatura y la dirección de la Oficina Mundial, a la que escribió recibiendo en el mes de junio de 1986 el primer envío de Literatura, consistente en una carpeta de Trabajo de Instituciones. Mantuvo correspondencia con dicha Oficina por espacio de algunos años. En 1988 aparece en el Directorio Mundial un grupo de habla inglesa sesionando en el Vedado, La Habana, bajo el nombre de Doris/ Benito Group. Por sugerencia de la World Service en 1990, cambia su nombre por Love con el registro No. 0165562 a partir del 31 de enero, y tienen como contacto al miembro solitario William K, inscripto con el No. F-C G – 03434. En el año 1990 el sacerdote católico Benedicto Santos recorrió un gran porciento de las parroquias de la Isla dando a conocer el Programa de A.A. pero en aquellos momentos, su prédica y su peregrinación no surtieron efecto, sin embargo, como conoceremos más tarde este sacerdote fue un gran benefactor en la difusión del mensaje, de la literatura de A.A. y en la formación de algunos grupos posteriormente. En ese mismo año de 1990, la Oficina Mundial de A.A. designa a México como país para apadrinar a Cuba y España en asuntos del Programa de A.A. En un corto viaje a la Isla por el delegado mexicano, según la información obtenida de las autoridades y de los especialistas de salud en Cuba, dicho delegado reportó a la Reunión Mundial que “en Cuba había muy poco o ningún problema relacionado con el alcoholismo y que los casos esporádicos que se daban era controlados por el sector médico”. Este resultado hizo esperar otros dos años para una nueva visita. El 26 de junio de 1991, en el Campamento CANIP, de Santa Clara, el Pastor Sardiñas, con la ayuda de un médico de la localidad, se reúne con un grupo de jóvenes y les habla sobre los problemas del alcoholismo, sin lograr enteramente su objetivo, dejó la inquietud entre los participantes, y algunos de ellos llegaron después a formar parte de un grupo de A.A. Por un llamado de la Comunidad Mundial de A.A., del 13 al 20 de diciembre de 1992, viajan a Cuba un grupo de mexicanos que tocaron a las puertas de las autoridades de Salud Pública, con el objetivo de informarles de A.A. Visitaron la Sala de Psiquiatría del Hospital Hermanos Ameijeiras, el Hospital Psiquiátrico de La Habana y el Sanatorio de San Juan de Dios. Días después coordinaron una reunión con funcionarios del Ministerio de Salud Pública a la que acudieron con su carta de presentación y numerosa literatura. En esta reunión recibieron información sobre las particularidades del sistema de salud cubano en atención al alcoholismo y sobre los bajos índices registrados sobre esta enfermedad en relación a otros países de América. No obstante, se determinó que la decisión final iba a ser tomada por el Dr. Ricardo González Menéndez, encargado del alcoholismo a nivel nacional en Cuba, con quien tuvieron un encuentro el siguiente día 16 de diciembre en el Hospital Psiquiátrico Nacional. La aprobación definitiva de cooperación se pospuso para una nueva visita de los mexicanos. Simultáneamente una importante colaboradora de A.A., no alcohólica, Hulda Lorente hacía gestiones por su parte para traer A.A. a Cuba. Cuenta ella misma en testimonio enviado para las memorias que escribía la O.S.G. de Cuba, en correo electrónico remitido a Miguel B., que había conocido el programa unos diez años antes y que cuando se interesó por hacer llegar el mensaje a Cuba empezó a hablarle de ello a sus amigos en tránsito por Miami hacia Cuba y a enviar libros con ellos. Con esto avanzó poco la idea, pero con la ayuda de su amigo y mentor espiritual el Dr. Adolfo Ham, consiguió una entrevista con el Dr. Silvio Platero, a la sazón, miembro de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba. Por esa vía, además de entregar algunos libros, solicitó invitar a algún Pastor para que pasara 30 días en Miami e ir a tantas reuniones como fuera posible. La persona indicada, se le dijo, era el Rev. Juan Francisco Naranjo, pues él y su esposa Rev. Estela Hernández eran muy activos en el trabajo comunitario. Ella se puso en contacto con Naranjo quien aceptó la invitación a pesar de que no le podían costear los gastos. A su regreso a Cuba, el Pastor se dio a la tarea de distribuir literatura de A.A. y de tratar de fomentar un Grupo en su Iglesia. Aun así, poco avanzó la idea, según manifiesta Hulda, pues el Pastor Naranjo no era alcohólico. Llegó la década de los 90 y el programa solo funcionaba en algunos alcohólicos… Un día, cuenta ella, comentó su proyecto de llevar el Mensaje a Cuba con amigos de la red de Internet PEACENET y alguien le contestó desde África del Sur, ofreciéndole datos de contacto con la organización Creando un Mundo Sobrio, con base en San Francisco, California. Contactó con ellos y junto a su coordinador, Bruce K. comenzaron las gestiones para un viaje a Cuba con los miembros de esa organización. Como puede apreciarse los antecedentes de A.A. en Cuba marcan un importante periodo de 45 años comprendidos entre 1947 y 1992, durante los que se constataron múltiples hechos que evidencian la actividad asistemática de A.A. en la Isla e importantes esfuerzos de diversas personas por hacer llegar el mensaje, sin embargo el intento de sembrar la semilla no fructificó entonces, pues la experiencia cubana ratifica, del mismo modo que ocurrió en otras regiones del planeta, las vivencias de Bill W. en cuanto a superar barreras para la expansión de A.A. Dice Bill: “¿Podría A.A. verdaderamente superar las formidables barreras de raza, de idioma, de religión y de cultura; las cicatrices de las guerras recientes y de antaño; la soberbia y los prejuicios que nosotros los norteamericanos ya sabíamos que teníamos? ¿Podríamos comunicarnos con los noruegos, los suecos, los daneses y los finlandeses? ¿Y con los holandeses, los alemanes, los franceses, los ingleses, los escoceses y los israelitas? ¿Y con africanos, los bóers, los australianos, los latinos, los japoneses, los hindúes y los musulmanes, y -no debemos olvidar- los esquimales? ¿Podría A.A. superar esas barreras…? Bill llega a la conclusión que el problema fundamental era la comunicación y que se podría romper cada una de esas barreras solo con el “lenguaje universal de profunda y duradera hermandad -el lenguaje del corazón” (pág. 295 296 Lenguaje…)
El camino recorrido por los antecedentes de la experiencia cubana estaba a punto para que la semilla germinara cuando la comunicación entre alcohólicos, con el lenguaje del corazón, rompiera todas las barreras existentes.
En la segunda quincena de enero de 1993, viajan a Cuba siete miembros de la Comunidad de A.A. de San Francisco, California, quienes ya habían hecho los primeros contactos con los Pastores Bautistas Juan F. Naranjo y su esposa Estela Hernández, de la Iglesia William Carey en la calle J No. 555 e/ 25 y 27, Vedado y en la noche del 22 de enero de 1993 a las 8.00 p.m. se reúnen en un local de la iglesia con unos cuántos presuntos pacientes enfermos de Alcoholismo y quedó constituido el primer grupo de A.A. en Cuba. Un miembro cubano sugiere que se llame el grupo Sueño. Entre los miembros norteamericanos que estaban presentes esa noche se recuerda a Arkiek, Burt y Bruce, además de contar con el apoyo de Hulda Lorente (no alcohólica), quién estaba como ya se conoce, interesada en que ocurriera este hecho.
A finales de febrero viajan a Cuba más de 50 mexicanos y empiezan a buscar enfermos en los hospitales que tenían de referencia. Para que se comprendiera mejor el mensaje, deciden celebrar el aniversario de un miembro mexicano, invitando a familiares y amigos. Comienza a ser más fluida la visita a hospitales por mexicanos y cubanos. Paralelamente a lo que ocurría en La Habana, dos jóvenes se acercan al Pastor Metodista en Santa Clara en busca de una respuesta a sus inquietudes y comienzan a reunirse en la Casa del Pastor. A fines de febrero conocen de la creación del Grupo Sueño y comienzan las llamadas telefónicas de coordinación. El 11 de junio de 1993 queda constituido el Grupo Nueva Vida en Santa Clara, esa noche se acercaron 5 personas por información, varias personas no alcohólicas, pastores metodistas, 2 miembros extranjeros y los Pastores Bautistas de La Habana.
La Revista Bohemia, el 18 de junio publica un artículo titulado “Aquel trago de más…Luna de Hiel” con entrevistas a miembros del Grupo Sueño, los pastores Bautistas y algunas personalidades de la Medicina que atendían la enfermedad de Alcoholismo.
En enero de 1993, como se ha dicho, quedó constituido el grupo Sueño. De los primeros miembros de la memorable noche de enero, no se tienen noticias de que ninguno haya permanecido en la Agru-pación más que por un breve tiempo, ya que cuando los norteame-ricanos regresaron a su país, el Grupo sesionó irregularmente. Pero muy pronto en el mes de febrero llegó un grupo de más de 50 mexi-canos quienes desarrollan un arduo trabajo de información pública, contactos con instituciones de salud y de otro tipo, y apoyan durante un mes las juntas diarias en el grupo Sueño, con el objetivo de que se consolidara el funcionamiento del grupo y aumentara su membresía y el contacto con las familias y la comunidad en general.
Los fundadores con los que aún cuenta A.A. en Cuba fueron el resultado de esa ardua labor de pasar el mensaje y de fortalecer el conocimiento del programa. Así echó raíces el primer grupo de Cuba y quedaron entre nosotros algunos de los fundadores. Mientras lo narrado ocurría en La Habana, las inquietudes por encontrar una solución al alcoholismo estaban en su clímax en Santa Clara. Algunos interesados se habían acercado al matrimonio metodista de los Sardiñas.
Allí conocieron de la creación de un grupo en la capital e inmediatamente hicieron con-tacto. El 11 de junio de 1993, quedó constituido el Grupo Nueva Vida con la presencia de 5 personas por información, con problemas de alcoholismo, varias personas No-Alcohólicas, algunos amigos metodistas de Santa Clara, 2 extranjeros y un cubano miembros de A.A. y los Pastores Bautistas de la capital. En igual fecha se registra la apertura del grupo Amigos para siempre en el Municipio Regla, en La Habana. En septiembre una delegación de ese país, junto a algunos fundadores en Cuba, valoran la posibilidad de crear un grupo en la Iglesia La Inmaculada, sita en la calle San Lázaro esquina Marqués González, teniendo en cuenta que el sacerdote español Benedicto Santos, conocedor del programa, había traído literatura de A.A. desde España y que en esa institución la Hermana de la Caridad Sor Inés Espinosa, la Estomatóloga Dra. Evita Chang, la Dra. en Psiquiatría María Elena, se reunían con algunas madres y otros familiares de enfermos alcohólicos, y con algunos que habían reconocido padecer la enfermedad, para encontrar una forma en que pudieran dejar de beber. Conocieron que había un grupo sesionando en La Habana e hicieron contacto con sus miembros. Así nace el Grupo Habana. También en septiembre nace el grupo Mi Familia, en la Clínica San Juan de Dios, que fue el primer grupo creado en una institución. En este caso con el extraordinario apoyo del Hno. Vicente Martínez A., Director de ese Centro, quien delega en la Dra. Rosa Gilda Alonso y la Hermana de la Caridad de Santa Ana Sor Amelia Blanco, para que un grupo comenzara a sesionar en la Sala de Alcoholismo de dicha clínica. En ese propio mes, en el oriente cubano, algunos interesados en dejar de beber mantenían correspondencia con la Oficina Mundial, en particular con Danny M., y reciben la documentación necesaria para abrir un Grupo. De esta forma quedó constituido el Grupo Esperanza, en el Central Chaparra, (hoy Jesús Menéndez), atendido directamente en sus inicios por la Oficina Mundial. Aunque desde enero de 1993 había quedado constituido el grupo «Sueño», primero en Cuba, puede decirse que éste no tenía la autonomía característica de los grupos de A.A. Es importante recordar que, para las primeras coordinaciones, a fin de un posible establecimiento de A.A. en Cuba, fueron el Rev. Juan Francisco Naranjo y su esposa la Rev. Estela Hernández los recomendados directamente por los funcionarios del gobierno cubano, lo que explica la responsabilidad y la actitud celosa de ella por controlar el funcionamiento del grupo, incluyendo los fondos recaudados por la séptima tradición.
A esto se añade el entonces escaso conocimiento sobre el funcionamiento de esta Comunidad. Como lo refiere la experiencia del nacimiento de A.A. en cualquier lugar, uno de sus fundadores en Cuba, explica que en aquel momento «¿quién iba a creer que un puñado de borrachos, tratando de dejar de beber, podrían llevar la contabilidad de una asociación?»¹ Fue el apadrinamiento mexicano, iniciado desde febrero de 1993 cuando vinieron los primeros a.as, el que ayudó a los fundadores a darse cuenta de la necesidad de realizar un cambio encaminado hacia el verdadero trabajo de Alcohólicos Anónimos como asociación, tal como lo establecen los principios.
En noviembre de ese año (1993) nace la segunda mesa de servicios del grupo Sueño, que es realmente la primera con la autonomía necesaria, pues tanto el servicio de Coordinador, como el de Tesorero y de Literatura eran ejercidos por alcohólicos en recuperación. El año 1993 considerado como el de inicio de A.A. en Cuba permitió la germinación de la semilla en terreno fértil con la creación de 6 grupos. Fue un proceso de aparición de los primeros grupos donde confluyeron tres factores esenciales: la existencia de personas afectadas por el alcoholismo, de profesionales interesados en contribuir con su solución y la llegada del mensaje des-de otras latitudes; estos factores se conjugaron para que aparecieran los primeros grupos de manera estable. Las actividades esenciales de A.A. en ese año inicial estuvieron encaminadas a la recuperación de sus miembros en primer lugar y al aprendizaje sobre el programa y su funcionamiento, tareas en las que el apadrinamiento mexicano fue decisivo. Aquellos esfuerzos de los primeros a.as. cubanos se dirigieron a pasar el mensaje, a visitar hospitales, recabar apoyo de otras instituciones y a divulgar la existencia del programa por los medios que fue posible con el apoyo de los profesionales y de los padrinos mexicanos. Según han manifestado los primeros miembros cubanos, desde los inicios, la solidaridad de los mexicanos ha estado presen-te; en cada visita traían una inmensa cantidad de literatura que sirvió para ir aprendiendo sobre el Programa, así como de su experiencia transmitida a través de las tribunas. Como también han expresado al-gunos fundadores, ese apoyo invaluable de un apadrinamiento consciente, responsable y abnegado de los mexicanos, se ha mantenido a través del tiempo y ha sido un factor de gran ayuda al desarrollo del Programa en Cuba.
Al comenzar el año 1994 se realiza la Primera Semana de Unidad del grupo Sueño, coordinada en su totalidad por cubanos, aunque los temarios fueron realizados en México y muchos oradores fueron mexicanos. La información pública fue realizada por cubanos. Pero lo más importante fue la incorporación de aquellos pioneros de A.A. en Cuba, que apenas con un año o menos de permanencia en el programa, se dieron a la tarea de difundir el mensaje donde les fuera posible y lo hicieron a partir de sus propias gestiones, de su tiempo, su esfuerzo y su dinero, en viajes para los que se repartieron la Isla según sus criterios, sin tener en cuenta los obstáculos, las dificultades de transporte, ni los sacrificios personales que eso pudiera representarles, pues habían aprendido que pasar el mensaje era el mejor modo de mantenerse sobrio y ayudar a otros. Así se abren los grupos Sol Naciente en Matanzas, Serenidad, Sobriedad y Humildad en Camagüey, Renacimiento en Güines, Agua Viva en Cienfuegos, Fe en La Lisa, Nuevo Horizonte en el Vedado, Fraternidad en Guantánamo, Vida Nueva en el Cotorro, Realidad en Guanabacoa, Felicidad, en la Habana Vieja, Plenitud, en el Cerro, e Impacto en Güira de Melena, entre otros. Algunos de esos grupos tiempo después, por diferentes razones cerraron sus puertas, y otros han ocupado su lugar, pero sin dudas en 1994 se duplicó la cantidad de grupos que habían nacido en el año anterior y significativamente aparecieron en diversas regiones del país, razón que permite considerar a 1994 como el año de la expansión de A.A. en Cuba. Con un mínimo de conocimientos sobre el programa se comenzaron los tratados de cooperación sin afiliación con instituciones médicas y religiosas. En ese año es importante destacar que la Organización Católica Caritas, cuya sede se encontraba en la Iglesia La Inmaculada que sirvió de sede al Grupo Habana, desempeñó un importante papel en la difusión del mensaje dondequiera que tenían sus oficinas; así llegó el mensaje a Holguín, Camagüey y Santiago de Cuba; por su parte las Iglesias Bautista y Metodista lo comunicaban a través de sus congregaciones de toda la Isla, y la Iglesia Católica apoyó especialmente con sus locales para que sesionaran las juntas de A.A. También aparecieron grupos en zonas de los CDR y en Consultorios del Médico de la Familia. Fue también muy importante, desde el comienzo del año el apoyo de la Central Mexicana de Servicios Generales y de la Oficina Mundial, principalmente del Coordinador de Servicio en Español Danny M., el que viajó a Cuba para participar en las acciones que se llevaban a cabo sistemáticamente. Ya desde los inicios del programa en Cuba, algunos miembros, con la orientación de los padrinos mexicanos, comenzaron a pensar en la importancia de la creación de una estructura propia y de una Junta Directiva de Custodios. Para eso en los primeros meses de 1994 se autonombran cuatro miembros como Custodios clase B, y designan a cuatro personas no alcohólicas, en general profesionales, para titularlos Custodios clase A y así conformar la primera Junta de Custodios de Cuba, junta auto determinada que estuvo conformada por: Presidenta Clase «A»: Lic. Ángela M. Nuez Samá, Vice-Presidente Clase «A»: Lic. Sixto A. Díaz Socarrás, Tesorera Clase «A»: Dra. Rosa Gilda Alonso R. Secretario Clase «A»: Dr. Humberto Massip B. (+) I. P. y Profesionales Clase «B»: Juan N. Literatura y Plenitud Clase «B»: Rolando P. Instituciones Clase «B»: Alberto P. Conferencia Clase «B»: Pastor D.
Algunos mexicanos habían insistido en la necesidad de legalizar, a través de la World Service a Alcohólicos Anónimos en Cuba, ante el registro de asociaciones del Ministerio de Justicia. Esta gestión la realizan directamente por lo que se produce una reclamación escrita de los cubanos ante la Oficina en Estados Unidos que orienta remitirse a la Oficina de Servicios Generales de México, pues desde 1983 la REDELA (Reunión de Las Américas en Alcohólicos Anónimos) había decidido que México apadrinaría tanto a Cuba como a España. Zanjada esa discrepancia de procedimiento la primera Junta de Custodios asume entre las acciones más importantes, las desarrolladas con el fin de inscribir a la agrupación de Alcohólicos Anónimos en el Registro de Asociaciones, para tener un reconocimiento jurídico en Cuba. A ese efecto, el 11 de abril de 1994, la naciente Junta de Custodios, con la firma de los cuatro Custodios no alcohólicos (clase A), envía una solicitud de legalización o reconocimiento, al Ministerio de Salud Pública, de acuerdo a las regulaciones vigentes en las Leyes Cubanas que establecen como necesidad para ese proceso tener un órgano de relación con el Estado. Los Custodios clase B, en su condición de alcohólicos, asumieron la tarea de mantener estrechas relaciones con las Oficinas Mundial y de México. Recibieron a Custodios y Delegados mexicanos como visitantes del hermano país que nos apadrina, y con ellos se desplegó un amplio trabajo de apadrinamiento, sobre el análisis del trabajo realizado, y la proyección de acciones de pasar el mensaje en grupos, instituciones médicas y órganos del Estado, pues se había recibido la orientación de que para poder inscribirse en el Registro de Asociaciones, tenían que existir más de 200 miembros, y eso generó la necesidad de crecimiento y la creación de Grupos en todas partes.
En el propio año 1994 se decidió tras una reunión con la Pastora Estela, el traslado del grupo Sueño de la William Carey a otro local. La nueva ubicación fue concedida por el Arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, quien encomienda a Martha Lee, de las Hermanas Sociales, la cesión de un espacio en su propiedad de 27 entre L y M en el Vedado. Según testimonio de una de las primeras mujeres en Alcohólicos Anónimos, cuando comenzaron a sesionar en ese lugar, no tenían el salón, se reunían afuera, en el patio ubicado al fondo de esa propiedad. Allí había un columpio y algunas personas se sentaban en él, una cerca de zinc, un árbol y un perro los acompañaba siempre. Aún en ocasiones de frío no dejaban de sesionar. Cuando llovía sesionaban en la capilla. Así estuvieron bastante tiempo, hasta que se construyó el local que se tiene actualmente. En aquellos tiempos se realizaban mini conferencias, para las que se convocaba a los Representantes de Servicios Generales, y a otro miembro de cada grupo. A finales del año, dado el desacuerdo de algunos miembros con la Junta auto determinada, se cita a todos los Alcohólicos Anónimos, incluso de provincias para el grupo Felicidad, el 17 de diciembre de 1994. En esa reunión se retiró del servicio a los AAA, excepto a la Dra. Rosa Gilda Alonso y se sustituyó a los custodios clase B, por los elegidos por la conciencia y por votación secreta. Nació así la primera Junta de Custodios de Alcohólicos Anónimos en Cuba, que quedó compuesta por: Presidenta Clase «A»: Dra. Rosa Gilda Alonso Tesorera Clase «A»: Hermana Marta Lee Información Pública: Juan N. C.C.C.P: Luis L. Literatura: Noemí C. Estructura y Crecimiento: José P.
El año 1994 concluye con 20 grupos sesionando, el mensaje había llegado a 8 provincias del país, y A.A. en Cuba había accionado para alcanzar un mínimo de organización.
Los 20 años que transcurren entre 1995 y 2015 permiten ilustrar el crecimiento de Alcohólicos Anónimos en Cuba, después de los momentos iniciales y de la primera expansión de A.A. en el país. El crecimiento en Alcohólicos Anónimos no puede considerarse como un crecimiento lineal ascendente en cifras de miembros o de grupos solamente; esas cifras son solo importantes porque pueden dar una idea de las vidas que se han salvado de las garras del alcohol y de hasta dónde ha podido llegar el mensaje de A.A. que es su objetivo primordial, pero siempre serán cifras aproximadas porque en el camino de la recuperación del alcoholismo no se quedan todos los que llegan, y aunque se abren grupos, también se cierran y vienen otros. En ese devenir, sin embargo, puede apreciarse sin exactitudes numéricas el crecimiento de Alcohólicos Anónimos. Así por ejemplo si en 1994 se registraban 20 grupos funcionando, para el año 2000 estaban registrados 84 grupos y en el 2015 había 185 grupos en el directorio nacional. Este crecimiento responde al esfuerzo desplegado por la comunidad en pasar el mensaje, en seguir estrategias para la apertura de más grupos, en los planes de regionalización elaborados para eliminar las zonas de silencio en algunos lugares del país, pero aun así no todo está resuelto y en la dinámica de la comunidad de A.A. ocurre que en un momento determinado existieron grupos donde después no los hay, o que cierren por intervalos de tiempo hasta que vuelven a abrirse, luego el esfuerzo por pasar el mensaje y por llegar a más lugares y a más enfermos es permanente. A lo largo de todo el país el mensaje fue transmitiéndose y puede decirse que la creación o apertura de nuevos grupos fue una tarea muy difícil, pues las posibilidades de transporte, alojamiento y alimentación eran en extremo escasas. El dinero para todo esto provenía fundamentalmente del bolsillo de los miembros. En muchos casos el alojamiento era un local prestado por pocos días, donde en muchas ocasiones dormían en el suelo y la comida básicamente consistía en un pan con algo y un poco de jugo o refresco preparado. Pero los deseos de esos primeros alcohólicos en recuperación de transmitir el mensaje eran tan grandes, que esas difíciles condiciones no impedían que el programa fuera extendiéndose por toda la Isla. También se realizaban las primeras Informaciones Públicas. La conformación de la estructura de A.A. para su funcionamiento adecuado es también un proceso de crecimiento. Con la Junta elegida en 1994 se realizó el trabajo de formación de los Distritos en la Ciudad de La Habana. Curiosamente en Cuba, se crean primeramente los Distritos y muy posterior se crean las Áreas, proceso para el cual solamente hubo que unir los Distritos en aquellas provincias que ya los habían organizado. La experiencia de A.A. en otras latitudes obligaban a pensar en la necesidad de los grupos de relacionarse entre sí, y de la comunidad toda de relacionarse con la Comunidad Profesional y con A.A. en el extranjero, por estas razones con la apertura del Grupo 10 de junio en las instalaciones del Centro de Higiene Mental, adscrito al Hospital Siquiátrico de La Habana, cercano a la Ciudad Deportiva, se aprovechó para gestionar con el Comandante Bernabé Ordaz, Director del Hospital siquiátrico la autorización que fue dada por él a la Dra. Prendes de Higiene Mental para que facilitara el local. Así se abrió una Oficina de Información al Público, el 13 de julio de 1995, con un Gerente y una Secretaria, responsabilidades que recayeron en Esteban S. y Martica F. La idea de comenzar a funcionar como una Estructura comenzaba a gestarse. El «trabajo de oficina», consistía mayormente en pasar el mensaje, distribuir alguna Literatura, mantener la comunicación con los Grupos y atender a las personas que se acercaban por información. A finales de 1995 había 38 grupos registrados que funcionaban en casas del médico de la familia, policlínicos, zonas de los CDR, FMC, entre otros organismos, sin embargo, en enero de 1996 se privó sesionar a A.A. en locales del estado. A.A. atendiendo a su política de relaciones públicas de no controversias, ha continuado trabajando en su programa de recuperación y en el paso del mensaje, sin abandonar las gestiones ante los organismos correspondientes, lo que le ha permitido concentrarse en su objetivo fundamental y aguardar por los cambios que en la legislación cubana pudieran favorecer su legalización. Durante estos años se realizaban «mini-conferencias», primero se celebrarían rigurosamente todos los meses y participaban los R.S.Gs. de los Grupos y los recién estrenados M.C.Ds., los primeros solo con voto, los segundos hacían las exposiciones con los problemas de los Distritos y los Custodios debían rendir sus informes. En 1997 se produce el nacimiento de las Regiones, que quedaron distribuidas como sigue: Región de Occidente: Provincias Pinar del Río, Isla de la Juventud, Habana y Matanzas. Región del Centro: Provincias Cienfuegos, Sancti Spíritus, Villa Clara hasta Camagüey. Región de Oriente: Provincias Ciego de Ávila, Holguín, Las Tunas, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. A finales de 1998 se crean las Áreas, según la geografía y la distribución de la población, se cubrió toda la extensión de la isla, denominándose por orden alfabético, aunque en algunas zonas no existieran grupos, pero era una concepción que preveía la llegada del mensaje a todas partes y creaba una estructura dispuesta a incorporar a todos los grupos que aparecieran en la geografía cubana. Las Áreas quedaron organizadas del siguiente modo: • Áreas A y B, corresponderían a la provincia de Pinar del Río, más tarde en una modificación acorde a la nueva División Político Administrativa del País, se asignaba la A para Pinar del Río propiamente dicha y la B a la nueva Provincia de Artemisa. Ambas han resultado zonas muy inestables en la permanencia de grupos de A.A. abiertos y aun cuando han existido grupos en la capital provincial de Pinar del Río y en Consolación del Sur, sus grupos han cerrado y reabierto en distintos momentos por lo que han estado representados por sus delegados en algunas conferencias y en otras no. • Las Áreas C, D, E y F, corresponden a la zona metropolitana de La Habana, en general áreas muy activas y de alta participación en el trabajo de la comunidad y en el servicio en la estructura de A.A. pues son favorecidas por su cercanía a la OSG y por contar con el mayor número de grupos y miembros en el país. • Las Áreas G y H correspondieron a la Provincia Habana, con el cambio en la División Político Administrativa corresponde a Mayabeque, y aunque han tenido grupos y delegados que las representen ocasionalmente también han cerrado y los que se han reorganizado en ella se han sumado a las áreas metropolitanas más cercanas.
El Área I fue asignada a la Isla de la Juventud, también con un trabajo muy inestable dentro de A.A. Ha tenido un grupo de A.A. en su capital Nueva Gerona que ha cerrado y abierto sus puertas en varias ocasiones. • Las Áreas J y K corresponden a Matanzas, la primera a la zona Matanzas- Cárdenas- Varadero y la segunda al resto de la provincia con particular fuerza en Colón y Jovellanos. Ambas se han caracterizado por el trabajo de Información Pública en sus poblados e instituciones y por la promoción de Eventos por la llegada del Mensaje a su territorio con mucha expectativa en la comunidad. • Área L es Cienfuegos un territorio al que llega el mensaje a través de Cáritas que lo comunica al Obispo de Cienfuegos y logra formar varios grupos con particular desarrollo en el área de Aguada de Pasajeros, donde se destaca especialmente el núcleo de profesionales que apoya el trabajo de A.A.. Las Áreas M y N corresponden a la provincia de Villa Clara, una zona de mucha actividad en A.A. y de notoria antigüedad aún antes de la llegada del mensaje a Cuba. Ha sido sede de importantes eventos de A.A. y tiene una actividad notable con los profesionales y en particular con centros penitenciarios como la prisión de mujeres de Guamajal y la prisión de Manacas. • El Área O fue designada para Sancti Spíritus. Mantiene una buena vinculación con profesionales, incluida la radio local. • El Área P corresponde a Ciego de Ávila una zona de mucha actividad que recibe el mensaje proveniente de su vecina Camagüey, mantiene un amplio contacto con profesionales de la salud, eclesiásticos y con la Asociación de Combatientes. Ha desarrollado importantes eventos de A.A. • Las áreas Q y R corresponden a Camagüey, en los primeros años funcionó como una sola área, la R, pero a partir de 2010 se ha activado el área Q. Han desarrollado importantes eventos por la llegada del mensaje a Cuba y tiene un destacado movimiento de profesionales de todos los sectores que apoyan el trabajo de A.A. • El Área S fue asignada a Las Tunas donde se abrieron varios grupos en la década de los años 90 que han mantenido mucha estabilidad, han logrado un importante trabajo con los profesionales de la zona, así como sesionar en locales fuera de iglesias. • El área T corresponde a Holguín, que recibe el mensaje por Benedicto Santos, sacerdote español que lleva Literatura a la zona y logra constituir el primer grupo. En esta área se han desarrollado importantes eventos de A.A. tales como Congresos Regionales, Aniversarios de la llegada del Mensaje, de Profesionales y la III Convención Cubana. • El área V está desactivada. • El área W corresponde a Granma, en la década de 1990 y primeros años de este siglo fue un área muy activa, con representación de sus delegados y de custodios, pero después pasó a una etapa en que mantuvo el funcionamiento del programa sin representación en la estructura de A.A. • El área Y de Santiago de Cuba recibió el mensaje de A.A. en 1995 en que aparece su primer grupo. Tuvo en esa década un crecimiento importante y un destacado trabajo con apoyo de profesionales. Ha desarrollado importantes eventos por la llegada del mensaje con una alta participación de la comunidad del país. • El área Z corresponde a Guantánamo. A pesar de su compleja geografía ha mantenido varios grupos en funcionamiento y ha desarrollado eventos importantes con participación de profesionales y de mexicanos. La Dra. Anselma Betancourt es una colaboradora muy valiosa para el trabajo de A.A. en esa área, tanto por su atención desde su especialidad en la salud como por sus publicaciones sobre alcoholismo. Un importante elemento del crecimiento de A.A. en el país fue la continuidad con que fueron llegando mujeres al programa. Aunque el alcoholismo es una enfermedad común para hombres y mujeres, la llegada creciente de mujeres al programa hizo aconsejable crear un espacio particular donde compartieran las mujeres con la más absoluta libertad, de modo que pudieran identificarse plenamente con la experiencia vivida por otras congéneres, especialmente en la recuperación de una enfermedad que es peor vista por la sociedad en la mujer que en el hombre. Por otra parte, como las alcohólicas en recuperación llegaban a los distintos grupos, reunirlas podría favorecer su amadrinamiento, la elevación de su autoestima y las catarsis desde tribunas más abiertas. Por supuesto que no existen grupos diferenciados de alcohólicos en recuperación por ningún motivo de género, edad, preferencias o cualquier otra razón ajena al alcoholismo, pero de acuerdo con las sugerencias de algunos a.a.s y del apadrinamiento con la experiencia mexicana era posible crear una Junta Especial de Mujeres.
En junio de 1998 comenzó a funcionar de manera estable la primera Junta Especial de Mujeres a.a.s en Cuba, que ellas mismas denominaron «Amigas Siempre», y que nació, por la colaboración del Padre Fernando de la Vega que prestó su Iglesia, en el mismo local que ocupaba el grupo «Serenidad» en Centro Habana. Posteriormente esta junta pasó a celebrarse en el local del grupo «Sueño» donde funciona hasta hoy. En 1999 la Oficina de Información al Público que existía en Higiene Mental fue cerrada. Se solicita entonces, a la Hermana Martha Lee, de Hermanas Sociales, un local para que funcionara la Oficina y se autoriza el mismo local del grupo Sueño. Es ahí donde nace la Oficina de Servicios Generales, el 2 de agosto de 1999 con todas sus funciones. A cada Área corresponde la elección de un Delegado que es su representante en la Conferencia cubana. Del 17 al 19 de noviembre de 1999 se realiza la Conferencia Cero, que fue un ensayo de lo que más tarde fue la Conferencia 1, como uno de los primeros pasos para tomar posesión total y permanente de los tres Legados del Programa. Con el objetivo de trasmitir la experiencia de la Junta Especial de Mujeres y demostrar la efectividad de este tipo de junta para la recuperación de la mujer, se desarrolló una como parte de la celebración del 7º Aniversario de la llegada del mensaje a Cuba (2000) que se celebró en Villa Clara, con participación de compañeras de cuatro provincias del país. En el año 2001 se organizó el Primer Encuentro de Mujeres de A.A. en Cuba, celebrado en la Iglesia Bautista «William Carey» con el apoyo de la Pastora Estela Hernández. En los años siguientes, atendiendo a la sugerencia de apegarse a las tradiciones que no aconsejaban este tipo de evento de un segmento de A.A. con carácter nacional, se han realizado Eventos dedicados a la Mujer en A.A. convocados por las áreas, en particular en La Habana se han destacado los Eventos promovidos por el área D, donde se realizaron el 2º y 3er. Encuentro de mujeres en A.A., en los salones de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, de la calle Reina, sede del grupo «Central». En enero del 2000 se adopta, por acuerdo de la Conferencia 1, la Carta Constitutiva de la Conferencia Cubana de Servicios Generales, conjunto de principios y relaciones a través de los cuales Alcohólicos Anónimos puede funcionar como un todo. A partir de esa fecha anualmente la Conferencia se reúne para evaluar y proyectar los servicios de Alcohólicos Anónimos en su totalidad. También en ese año se modifica la estructura de las regiones que pasan a ser 4 por la división de la región central que se convierte en Región centro este y Región centro oeste. El país quedó dividido en dos territorios: este y oeste, a los que corresponde un custodio territorial o general. La Carta no es un documento legal, es un acuerdo no oficial entre toda la Comunidad y los Custodios para el desarrollo de los servicios de Alcohólicos Anónimos. La Conferencia cubana a partir del año 2000 se reúne una vez al año como representante de la voz de la comunidad de Alcohólicos Anónimos, con participación de la Junta de Custodios, de los delegados de todo el país, los gerentes de sus corporaciones (OSG y SSF) y el personal de apoyo que resulte necesario. Para el año 2015 se había celebrado la XVI Conferencia Cubana.
BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS
Libros y publicaciones:
Documentos:
Discos y grabaciones:
Entrevistas a:
Pastora Estela Hernández.
Miembros de la comunidad: José Luis B. (México), Juan N., Alberto P., Luis L., Juan M., Alfredo S., Segundo D., Almaguer, Lorenzo R., Miguel Ángel B., Julio R., Esteban y Martica.
CONSIDERACIONES FINALES
Esta historia de Alcohólicos Anónimos en Cuba es una reconstrucción básica de lo acontecido en los primeros 22 años de existencia del programa en la Isla, con énfasis en todos los elementos antecedentes que han podido registrarse desde la década de 1940, por tanto, es una historia susceptible de ser profundizada y enriquecida en esfuerzos posteriores de investigación y recopilación de información, y especialmente, por los que vendrán a completarla con el devenir de la comunidad en los años siguientes. Ha sido la aspiración de esta obra, recoger el esfuerzo colectivo de una comunidad en crecimiento, desde los esfuerzos aislados por benefactores y personas interesadas, que no fructificaron antes de 1993, pero que a partir de esa fecha tiene un progresivo devenir de una comunidad que trabaja por la recuperación de sus miembros, por la unidad que le mantiene viva y por el desarrollo de los servicios que demuestran su crecimiento.
Fue necesario determinar el límite para escribir esta obra y se decidió hacer el corte en la III Convención Nacional celebrada en 2015. Sin embargo, mucho queda por hacer en ese camino y se hará, porque el futuro de Alcohólicos Anónimos es infinito, será siempre continuar la práctica del programa, porque en el mundo y en Cuba, cada día nacen criaturas que pueden necesitar del programa en el desarrollo de sus vidas, y lamentablemente mueren personas como consecuencia de esta fatal enfermedad. En todo cuanto se haga por la comunidad para que le mensaje llegue a todos y para la práctica de este programa de vida, se seguirá escribiendo la historia de esta comunidad y de su crecimiento.