El anonimato protege la privacidad de quienes buscan ayuda y mantiene a todos los miembros en un plano de igualdad. También recuerda que el mensaje de recuperación debe estar por encima del reconocimiento personal.
Las Tradiciones Once y Doce expresan el anonimato como una práctica pública y como un principio espiritual que orienta a toda la Comunidad.
Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción. Ante los medios de comunicación y los espacios públicos, se protege la identidad personal de los miembros.
El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones. Nos recuerda anteponer los principios a las personalidades y conservar la igualdad entre los miembros.
Desde los primeros años de A.A., el anonimato ha cumplido dos funciones diferentes pero igualmente importantes: proteger personalmente a cada miembro y preservar la igualdad de la Comunidad ante el público.
Cada miembro decide cuándo, cómo y con quién comparte que pertenece a A.A. Nadie debe revelar la identidad de otra persona como miembro ni divulgar fuera de la reunión las experiencias personales que haya escuchado.
Esta protección resulta especialmente importante para quienes llegan por primera vez y necesitan sentirse seguros al pedir ayuda.
En la prensa, la radio, la televisión, el cine e Internet, los miembros evitan revelar simultáneamente su identidad completa y su pertenencia a A.A.
Esta práctica evita que una persona utilice su afiliación para obtener reconocimiento o que parezca hablar en nombre de A.A. como un todo.
Los sitios web, las redes sociales, las reuniones en línea y las aplicaciones de mensajería pueden convertirse en espacios públicos. Una publicación aparentemente personal puede revelar involuntariamente la identidad o la pertenencia a A.A. de otras personas.
Cada miembro es responsable de proteger su propio anonimato y de no comprometer el de quienes participan en reuniones, actividades o conversaciones relacionadas con A.A.
Proteger el anonimato es responsabilidad de cada miembro. Los medios, las familias y otras personas pueden colaborar, pero la práctica comienza con nuestras propias decisiones.
No revelamos que otra persona pertenece a A.A. ni compartimos fuera de la reunión detalles personales que hayamos escuchado. Cada miembro decide cuándo y con quién hablar de su recuperación.
Una persona puede hablar públicamente sobre el alcoholismo y la recuperación. Si se presenta como miembro de A.A., debe proteger su identidad ante los medios públicos, evitando mostrar simultáneamente su rostro y nombre completo.
Cuando un miembro habla públicamente, expresa su experiencia personal. Ningún miembro representa por sí solo a Alcohólicos Anónimos como un todo.
El anonimato ofrece seguridad a la persona que busca ayuda y mantiene el enfoque en el mensaje de recuperación, no en la identidad o notoriedad de quien lo transmite.
Este video oficial explica de manera breve por qué el anonimato continúa siendo esencial para Alcohólicos Anónimos.
Folleto oficial sobre el anonimato como protección personal y principio espiritual.
Principios que orientan la unidad, el funcionamiento y la vida pública de A.A.